La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Las pirámides, y la Electricidad.
Solo existen, las ideas, del pensamiento humano (Suma de todos los pensamientos, de todas las personas), nada más.
Y bajo, este punto de vista:
¿Qué es un tetraedro, buscando incansable, a su geometría perfecta?
Pues, una idea, del pensamiento humano, muy feliz, sometida a una Implosión, que la tiende, a convertir, en una idea nula, Padre, Eternidad, [0].
¿Y una corriente eléctrica, que es, bajo este mismo, punto de vista?
Pues otra idea, del mismo pensamiento humano, también, muy feliz, asociada a un cierto metal, pero, tendiendo a ser, la idea, menos feliz, asociada, a ese mismo metal, reblandecido, en un cierto grado, por medio, de una Explosión.
Y por tanto, si cobijamos, dentro del Tetraedro, a esa corriente eléctrica, generamos, en el pensamiento humano, una idea compleja, conformada, por una cierta Implosión, asociada a la pirámide, y una cierta Explosión, asociada, a la corriente eléctrica:
[Corriente eléctrica, cobijada, dentro de la pirámide] = [{Implosión, asociada, a esa pirámide} - {Explosión, asociada a la corriente eléctrica} – {Competición establecida, entre ambas tendencias} = [0]] = [{Pirámide, solidificándose, o durmiéndose} – {Metal, reblandeciéndose, o despertando, a la vigilia, a causa, de la corriente eléctrica} – {Competición establecida, entre ambos elementos} = [0]] = [{Implosión} – {Explosión} – {Desfase} = [0]]
Y por tanto, si prepondera, la dormición de la pirámide (Tendencia hacia el Tetraedro perfecto), sobre, el despertar del metal, la corriente eléctrica, tiende a anularse.
Y por tanto, si despertamos a la pirámide (Tendencia hacia el Tetraedro, imperfecto), la corriente, eléctrica del metal, tiende a incrementarse.
Y por tanto, despertando, y durmiendo, a la pirámide, podemos provocar, bien, que exista, corriente eléctrica, en el metal, o bien, que deje de existir, corriente, eléctrica, en ese metal, y por tanto, podemos regular, a voluntad, la intensidad, de esa corriente eléctrica, de ese metal.
Y por tanto, despertando, y durmiendo, a la pirámide, podemos lograr, que ese metal, bien se convierta, en un electroimán, transitoriamente, o bien, que deje de ser, ese electroimán, de una manera, voluntaria, o libre.