La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Las vidas contemplativas, de unos cosmonautas de Dios.
Antes, de aterrizar, las personas, en los interiores tenebrosos, de unos planetas, como, el planeta tierra, es decir, antes, de que, las personas, conociéramos, por primera vez, lo que era, el mal de la creación, en nuestros pensamientos, solo, nos dedicábamos, todas las personas, a viajar, de un ovni, a otro ovni, por medio, de nuestros descansos, en el sueño eterno, del reino de los cielos, y también, asimismo, con nuestros descansos, en unos planetas del cosmos, situados, en unos universos, muy cercanos, al reino de los cielos, el cielo, y la eternidad (Universos, regidos, por tanto, por unas estrellas, en combustión, muy poco calientes, que, por tanto, que poseen, unas velocidades de la luz, muy cercanas a cero), y de esa manera, contemplar, desde lo alto, por medio, de esos ovnis, a las bellezas indudables, de los exteriores, de todos, y cada uno, de los planetas del cosmos.
Pero, a ninguna persona, se le ocultó, jamás, que no le convenía, nada, en absoluto, el aterrizar, dentro de uno de esos planetas observados, desde lo alto, a riesgo, de dejar de ser felices, con toda seguridad.