La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Llega la noche cerrada, y por tanto…
El sol, deja de ser pensado ya, enteramente, por el pensamiento humano, colectivo, y por tanto, ese sol, ya no existe, en ningún lado….
Y por tanto, el planeta Tierra, deja ya de ser pensado, por el pensamiento humano, y por tanto, ese planeta Tierra, ya no existe, en ningún lado (Porque su idea, deja de ser pensada)….
Y por tanto, los montes, los océanos, los ríos, los vegetales, los animales, los aviones, los diamantes voladores, etc., dejan de ser pensados, por el pensamiento humano, colectivo, y por tanto, ya no existe, ningún objeto físico, en ningún lado (Porque esas ideas, dejan de ser pensadas)….
Y la Luna, tampoco existe, en ningún lado (Porque esa idea, deja de ser pensada)…
Y ningún planeta, existe, en ningún lado….
Y ningún espacio, existe, en ningún lado (Porque esa idea, deja de ser pensada)….
Y ninguna velocidad espacial, existe, en ningún lado (porque esa idea, deja de ser pensada)….
Y por tanto, el pensamiento humano, colectivo, solo piensa ya, bien, en la idea de un cielo nocturno, o universo, con sus puntos luminosos, y su oscuridad, o bien, en el argumento, de un sueño, más o menos, feliz.
Pero, es que sucede, además, que la idea acerca de ese cielo nocturno, o universo, también está sometida, asimismo, en el pensamiento humano, colectivo, a una cierta explosión, y por tanto, también varía, continuamente, hasta convertirse, finalmente, de nuevo, en la idea, del pensamiento humano, acerca de una, nueva vigilia, iluminada por la luz del sol, y por tanto, hasta convertirse, de nuevo, en las ideas, acerca del planeta Tierra, los montes, los mares, los vegetales, los animales, los aviones, los diamantes voladores, etc., etc., etc.
Es decir:
Sueño (Ideas) + Explosión = Cielos nocturnos (Ideas) + Explosión = Vigilia (Ideas) + Implosión = Cielos nocturnos (Ideas) + Implosión = Sueño (Ideas) + Explosión = Cielos nocturnos (Ideas) + Explosión =….= Y así sucesivamente, vivimos viajando continuamente, las personas, dentro de nuestros propios pensamientos, desde hace unos quince mil años, dentro de un viaje diabólico, ideado por el timo de satanás, y realizado, por medio, de los Tetraedros, de los carros de fuego (Implosión), y por medio, de los fuegos internos, de esos mismos, carros de fuego (Explosión), desde el sueño eterno del Reino de los cielos (Bien), a la vigilia atroz, de las estrellas, en combustión (Mal), hasta que todo ese mal, contenido de forma inevitable, en ese viaje (Fuegos internos, de los carros de fuego), sea repartido, equitativamente, entre las personas, viajeras (Tetraedros, o diamantes), y por tanto, ese viaje diabólico, ideado, por el timo de satanás, concluya, de forma definitiva, y de una manera justa, en su lugar de origen, donde se inició, es decir, concluya, definitivamente, en el sueño eterno del Reino de los cielos, Cielo, y Eternidad.