La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Lo mortal, se reviste de inmortalidad.
¿Qué es lo mortal?
Pues, todo aquello, que se puede convertir, potencialmente, y de una manera fácil, en gases, y posteriormente, fuego.
¿Y que es, lo inmortal?
Pues, todo aquello, que no se puede quemar.
Es decir, todas las cosas, blandas, como, por ejemplo, los animales, pueden morir, potencialmente, y convertirse, por tanto, en gases, sencillamente, por ser, blandos.
Y en cambio, todas las cosas, muy sólidas, como, por ejemplo, los minerales, son inmortales, o eternas, sencillamente, por ser, muy sólidos.
[Lo Sólido, o lo inmortal] + [Explosión, fuerza de desunión, o fuerza de la vigilia] = [Lo blando, o lo potencialmente, mortal] + [Explosión, fuerza de desunión, o fuerza de la vigilia] = [Lo cadavérico, o los gases]
Y también:
[Lo cadavérico, o los gases] + [Implosión, fuerza de unión, o fuerza del sueño] = [Lo blando, o lo potencialmente, mortal] + [Implosión, fuerza de unión, o fuerza del sueño] = [Lo sólido, o lo inmortal]
Y por tanto, cuando, una persona, se duerme, como decía, s. Pablo, en su carta a los Corintios, se reviste, de inmortalidad, en una cierta manera, que es, directamente proporcional, esa medida, al grado de parecido, que tiene, esa persona dormida, a un mineral.