La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Lo que nunca dijo Dios.
Que arreglando, y arreglando, y arreglando, la vida del mundo, las personas, podrían llegar a ser, plenamente felices, dentro de él, algún día futuro.
Que la diferenciación sexual, en las personas, fuera, un asunto, mal hecho, maligno, o pecaminoso, que, por tanto, tenía que desaparecer, por completo, de todas las vidas humanas.
Que aquellas personas, cosmonautas, que no habitaban, en el interior del planeta Tierra, sino, que vivían, sus vidas eternas, viajeras, nómadas, libres, dentro de toda la Creación, carecieran, por completo, de diferenciación, sexual, hombre-mujer.
Que Él, no tenía, el poder suficiente, para volver, a las personas, habitantes del planeta Tierra, unos cosmonautas suyos, viajeros, libres, por toda la Creación, y con su única casa, permanente, en la eternidad.
Que Él, era incapaz, de resucitar, a las personas, muertas, en el mundo, de forma lamentable.
Qué él, solo era capaz, de curar, a unas pocas enfermedades, humanas, nada más.
Qué Él, solo salvaba, de la muerte cadavérica, a aquellas personas, que se comportaban “bien”, en el mundo, previamente, nada más.
Que Él, asesinara al cosmonauta suyo, Caín, después, de que, el cosmonauta Caín, asesinara al cosmonauta, Abel, al inicio, de la estancia humana, en el interior del planeta Tierra.
Que Él, hubiera dado, la muerte, cadavérica, a alguna persona, en contra de su voluntad.
Que Él dio, la muerte cadavérica, a Judas Iscariote, sin piedad alguna, por haber colaborado, Judas Iscariote, con la redención del mal, de su Hijo, Jesucristo.
Etc., etc., etc.