La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Los ajusticiamientos mundanos, y la justicia de Dios.
¿Qué pretenden, todos los ajusticiamientos, mundanos?
Pues, devolverse las personas, entre sí, un mal, por otro mal, más o menos, grande, nada más.
¿Qué pretende, la justicia de Dios?
Pues, convertir, a todas las personas, que vivimos en el mundo (Planeta Tierra), y a todas las personas, muertas en el mundo (Planeta Tierra), en unos cosmonautas suyos, viajeros, libres, e inmortales, por toda la Creación, totalmente libres, de todo mal, y que tienen, su única casa, permanente, en la Eternidad.
Es decir, la justicia de Dios, es la salvación, y la redención, del mundo, o bien, la justicia de Dios, consiste, en una finalización justa, de todo el mundo, lo más rápida posible.
Ahora bien, puede suceder, a veces, que:
[Justicia de Dios] Intersección [Justicia mundana] = [Distinto, de vacío]
Y por tanto, puede suceder, a veces, que, Dios, se valga, de la justicia, imperfecta, mundana, para establecer, su propia justicia, perfecta.
Y cuando, no sucede, esto, Dios, milagrosamente, anula, por completo, a la justicia mundana, para que no exista.