La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Lo ascos.
Son causados, por el fracaso total, de la razón onírica humana, razón espiritual humana, ó razón emocional humana, para poder procesar correctamente, al contenido de la vigilia humana, dentro del planeta Tierra.
Y por tanto, las personas, que viven en el planeta Tierra, no tienen ninguna culpa, de tener esos ascos, por ejemplo, a sus cuerpos físicos, a sus sexualidades, a sus orines, ó a sus excrementos, pues el tener, esos ascos, es algo, que a las personas, que viven en el planeta Tierra, les resulta, totalmente imposible, de evitar, de ningún modo.
Y por tanto, el conseguir, el vivir en el planeta Tierra, por parte de las personas, y el que esas personas, no les tengan asco, a sus cuerpos físicos, a sus sexualidades, a sus orines, ó a sus excrementos, es algo, totalmente imposible, de lograr, jamás.
Y por tanto, los ascos, solo los pueden solucionar las personas, perfectamente bien, cuando desaparece totalmente, la causa que los origina, es decir, cuando las personas, abandonan el planeta Tierra, en forma de cosmonautas, y por tanto, adquieren definitivamente, mediante sus redenciones sufridas, ([R] = Mil puntos), sus vidas eternas.
En estas personas, que alcancen sus vidas eternas, las personas, seguirán teniendo, unos cuerpos físicos, y unas sexualidades (Hombre-mujer), pero esos cuerpos físicos, que se habrán transmutado, en unos Cuerpos de Cristo, al no tener ya, que alimentarse de alimentos, y al no tener, que saciar su sed, con agua, ya no generarán jamás, ni orines, ni excrementos, de manera, que esas personas, ya no les tendrán que tener, ascos, inevitables, ni a sus orines, ni a sus excrementos, y por tanto, con esto, habrán desaparecido también, los ascos a sus cuerpos físicos, y los ascos a sus sexualidades, en una gran medida.
Así pues, mientras las personas, vivan en el interior del planeta Tierra...
¡¡¡Los ascos, son totalmente inevitables!!!
Y solamente, en la vida eterna...
¡¡¡Puede existir, una vida humana, sin ningún asco!!!
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