La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Los asuntos, sin belleza, o racionalidad, alguna.
¡¡¡Sencillamente, no son palabra, de Dios, sino, que, esos asuntos, son, simplemente, desinformación del mundo!!!
Pues, para que un asunto, sea palabra de Dios, dicho asunto, debe de poseer, una belleza máxima, o una racionalidad, máxima, y por tanto, dicho asunto, debe de ser, sin ninguna fealdad, o sin ninguna, irracionalidad, en su configuración.
Si absolutamente, todo el contenido de la Biblia, fuera solamente, palabra de Dios, nada más, esa Biblia, debería de ser, el libro, más fácil, de comprender, por todos, es decir, sería una Biblia, tal y como la explicó, Jesucristo, a sus discípulos, en el camino de Emaús, que al carecer, de todo misterio, esos discípulos, la comprendieron, enseguida, y sin problema alguno, a la perfección.
Porque, cuanto más racional, o bello, es un asunto, menos cuesta de llegar a comprenderlo, a todos.