La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Los Carros de fuego, ó Nubes diamantinas, constructores de edificios.
En todas las civilizaciones, de la antigüedad del mundo.
Pues los Carros de fuego ó Nubes diamantinas, son capaces de cortar ó tallar, grandes bloques pétreos, de una gran dureza, de una forma matemática, y después, por medio de sus potentísimos motores plasmáticos, actuando en forma de grúas, trasladar a esos bloques pétreos, de un lugar a otro, y ensamblarlos entre sí, de una forma tan exacta ó precisa, que esas edificaciones, no precisan de ningún cemento ó de ninguna argamasa, para poder perdurar, sin derrumbarse, a lo largo de miles de años.
Todas las construcciones megalíticas, hechas de enormes rocas, perfectamente ensambladas, entre sí, fueron construidas de esta manera, por los dioses y diosas, es decir, por los atlantes huidos-as del planeta Tierra, en los Carros de fuego ó Nubes diamantinas.
No es este el caso, de las Pirámides de Egipto, ya que estas Pirámides de Egipto, fueron simplemente, unos Carros de fuego, ó Nubes diamantinas, abandonadas en el desierto, por los dioses y diosas, que posteriormente, fueron convertidas por las religiosidades de los faraones, en sus tumbas, y que más posteriormente, fueron desfiguradas, poco a poco, por los ladrones, hasta quedar convertidas, en unas montañas pétreas, en formas piramidales.
http://lukranaxem.wordpress.com/2009/12/26/nuevo-ovni-piramide-ahora-en-berkin-alemania/