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La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.

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Los Carros de fuego ó Nubes diamantinas, y las abducciones humanas.

Los Carros de fuego, ó Nubes diamantinas, y las abducciones humanas.

 

El Cosmos efectivo, que pueda definir un cerebro humano, iluminado por la luz plasmática, no tiene nada que ver, con el Cosmos potencial, que pueda definir el cerebro de esa misma persona, pues aunque son dos visiones de un cerebro humano, acerca de un único Cosmos, son dos visiones, completamente ajenas, entre sí:

El Cosmos efectivo, hecho de objetos físicos definidos, luz plasmática, espacio, distancias, tamaños, dimensiones, velocidades,...

Y el Cosmos potencial, hecho solamente, de felicidad-Infelicidad, humana, en forma de unas emociones, pensamientos, ó niveles discretos de felicidad, totalmente ajenos-as, al espacio, es decir, unos entes, que no pueden ser jamás, grandes, pequeños ó medianos, espacialmente hablando, porque son unos entes, imposibles de dibujar en un papel, con un bolígrafo.

Pero estas emociones, ó estos entes, imposibles de expresar gráficamente, y que están variando continuamente, naciendo, permaneciendo y desapareciendo, sin repetirse jamás entre sí, se pueden variar, mediante la influencia del Diamante enfriado (Termodinámica inversa), y mediante la influencia del plasma ó fuego (Termodinámica natural(+ T)).

                         …………………………

Análisis de la abducción de una persona, al interior de un Carro de fuego ó Nube diamantina.

Según el Cosmos efectivo, es decir, según el cerebro de un testigo terrestre, inicialmente, esa persona se encuentra durmiendo plácidamente, en el planeta Tierra,

Según el Cosmos potencial, esa persona dormida plácidamente, está configurada, por (p) emociones, pensamientos ó niveles discretos de felicidad:

[Persona dormida] = [[F (1), F (2),..., F (p)] + (+ T) + (- T)] (Cosmos potencial).

Según el Cosmos efectivo, definido por un cerebro humano, testigo, existe un Carro de fuego ó Nube diamantina, orbitando el planeta Tierra, con una determinada velocidad fantasmal.

Según el Cosmos potencial, ese Carro de fuego ó esa Nube diamantina, está configurada, por (n), emociones, pensamientos ó niveles discretos de felicidad, regidos por el Diamante enfriado (Termodinámica inversa) ó por el Plasma ó Fuego (Termodinámica natural).

[Carro de fuego ó Nube diamantina] = [[F (j), F (j + 1),..., F (n)] + (+ T) + (- T)] (Cosmos potencial)

Ahora bien, para que esa persona dormida, se haga invisible en el planeta Tierra, y despierte, ó se haga visible, en el interior del Carro de fuego ó Nube diamantina, lo único que debe de suceder, en todo este fenómeno, es que las emociones, pensamientos, ó niveles discretos de felicidad, que configuran a su Cosmos potencial, en el planeta Tierra, adquieran unas magnitudes de felicidad, concretas y determinadas, calculadas matemáticamente, de forma previa, asociadas a otro Cosmos potencial, final, diferente, coherente, con el Cosmos efectivo, del interior de ese Carro de fuego ó Nube diamantina. 

[Cosmos potencial, inicial, de la persona dormida en el planeta Tierra (Un conjunto de emociones, inicial, y determinado)] + [{Diamante enfriado, del Carro de  fuego} + {Plasma ó fuego, del Carro de fuego}] [Cosmos potencial, final, de la persona, despertando, en el interior del Carro de fuego ó Nube diamantina (Otro conjunto de emociones diferentes, finales)]

Y por tanto, cuando esto es un hecho, sucede al mismo tiempo, que:

[Cosmos efectivo, inicial (Persona durmiendo en  su casa del planeta Tierra)] Persona abducida [Cosmos efectivo, final (Persona, durmiendo en el Carro de fuego ó Nube diamantina)]

 

No ha ocurrido pues, que esa persona abducida “haya volado”, misteriosamente, entre la superficie terrestre, y el interior del Carro de fuego ó Nube diamantina, sino lo único que ha sucedido, realmente, en todo este fenómeno, es que el cerebro de la persona abducida, ha variado de tal manera, su forma de pensar interior, mediante el diamante y el fuego, que en lugar de seguir definiendo a su casa terrestre, pasa a definir cuánticamente, el interior del Carro de fuego ó la Nube diamantina.

Y por tanto,...

¡¡¡Si no se admite, que todo el Cosmos, solo existe como tal, en los interiores de los cerebros humanos, jamás se podrán explicar racionalmente, los fenómenos de las abducciones-arrebatamientos-asunciones!!!

 

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