La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Los fundamentos de la Verdad.
Deben de servir, para que por medio de ellos, una persona cualquiera, concilie el Sueño eterno, hecho solamente, de infinitos: Amores, Paces, Bellezas y Libertades, combinados linealmente entre sí.
Es decir, el edificio de la Verdad, solo debe de estar basado, cimentado ó fundamentado, de una forma totalmente exclusiva, en el amor, la paz, la belleza y la libertad, combinados linealmente entre sí, de unas formas infinitas (Es decir, en la dureza infinita del Diamante, infinitamente enfriado), sin ningún otro contenido añadido, más.
Porque cualquier otro contenido cósmico, añadido, a esos cimientos ó bases, diamantinos, fundamentos de la Verdad, lo único que generaría, sería el disminuir sus durezas diamantinas correspondientes, y por tanto, el contruir un edificio de la Verdad, con unos cimientos deficientes ó blandos, que generarían una ruina futura, segura.
Ejemplos:
1º La idea obtusa, de que las personas que habitamos en el planeta Tierra, descendemos de los animales.
Esta idea, completamente errónea, jamás puede generar un edificio de la Verdad, consistente, de ningún modo, porque sencillamente, sus fundamentos ó bases, no son un Sueño hermosísimo, hecho solamente de amor, paz, belleza y libertad, combinados linealemente entre sí, sino que sus fundamentos ó bases, son la lógica forzada ó lógica deductiva, del interior del Cosmos, que es la base de la inteligencia de los vegetales y de la inteligencia de los animales ((%) de Diamante → 0 %, es decir, dureza de los ciemientos → 0), que son incompatibles totalmente, con el argumento de un Sueño eterno humano, hecho de obejetos físicos, diamantinos.
2º El Cosmos, existe fuera, ó de una forma independiente ó ajena, de-a los cerebros humanos.
Ó en otras palabras equivalentes a esas: El Cosmos, no está hecho, de combinaciones lineales, de amor, paz, belleza y libertad (Niveles discretos de felicidad), es decir, el Cosmos, no está hecho de inteligencia espiritual ó inteligencia onírica humana, en forma de niveles discretos de felicidad, que solo existe en el interior de las personas, sino que el Cosmos, está hecho de otro material, más blando, proveniente de la vigilia humana.
Porque si fundamentamos ó cimentamos al edificio de la verdad de una Cosmología, en un material más blando que el Diamante enfriado, hasta el infinito, basamos la construcción posterior, del edificio de la verdad de esa Cosmología, en unos cimientos endebles, que tienden a ceder y desplomarse, con el tiempo, de forma irremediable.
Y por tanto, una Cosmología, cimentada en conceptos de la vigilia humana, al ser inconsistente de raíz (Diamante → 0 %), tiende hacia una ruina inminente, sin remedio.