La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Los cuerpos de las personas, y el cuerpo de Dios.
Todo cuerpo humano, y por medio, de una fuerza implosiva, adecuada, se pueden convertir, potencialmente, en el cuerpo de Dios, diamante, de dureza máxima, o tetraedro, perfecto, en su geometría.
[Cualquier cuerpo humano, sea, ese cuerpo humano, de hombre, o sea de mujer] + Implosión = [Cuerpo de Dios, diamante, de dureza máxima, o tetraedro, perfecto]
Y por tanto…
1º Absolutamente, todos los cuerpos humanos, deben de estar, completamente libres, de convertirse, en unos cadáveres, pues, todos los cuerpos humanos, tienen unos caracteres, completamente sagrados.
2º Si una persona, fallece, ese fallecimiento, de esa persona, debe de ser, completamente transitorio, o fugaz, pues, ese cuerpo humano, y por medio, de una fuerza implosiva, debe de convertirse, de nuevo, en el cuerpo, de una persona, completamente viva.
3º Absolutamente, todas las personas, fallecidas, deben de resucitar, de nuevo, a una vida eterna, de cosmonautas, y después, por medio, de una implosión, se deben de convertir, todas ellas, en el cuerpo de Dios, diamante de dureza máxima, o tetraedro perfecto.