La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Los dos, destinos finales, posibles, de una persona.
Una persona, cualquiera, cuando finaliza, su estancia, en el mundo, puede tender, a….
A / Convertirse, en un mineral, de dureza máxima, y por tanto, puede tender a conciliar, un sueño, tan profundo, tan feliz, para ella, que deje de respirar, deje de latirle el corazón, por medio, de una fuerza implosiva, creciente, mientras, el argumento, del sueño, de esa persona, tiende a hacerse, más, y más, feliz, hasta hacerse, plenamente feliz, y mientras su cuerpo físico, en un momento dado, se vuelve, completamente invisible, para unos observadores del mundo, de forma instantánea.
B / Convertirse, en gases, y fuego, y por tanto, su corazón, explosione, dejando de latir, muy dolorosamente, y esa persona, por tanto, se parta en dos, bruscamente, y mientras, una de esas partes, concilia un sueño, muy feliz, del Reino de los cielos, la otra, en cambio, se convierte, en un cadáver, maloliente, emisor, de muchos gases.
Pues bien:
A / = Abducciones, a la vida eterna, o unos viajes, completamente vivos, al Reino de los cielos, el cielo, y la eternidad, de la persona, sin ninguna muerte cadavérica, de por medio, de esa persona.
B / Muertes cadavéricas, de las personas.
Y suele suceder, que muchas veces, los tránsitos, iniciales, de estos dos destinos posibles, de una persona, que abandona el mundo, que son, de unas naturalezas, totalmente ajenas, entre sí, se puedan confundir, entre sí, por los aspectos, externos, de la persona, que los tiene, desde el punto, de vista, de una persona observadora, externa, pero, solamente, hasta, que esa persona, que finaliza, su estancia, en el mundo, bien sea, desaparece de la vista, de la persona observadora (A/), o bien sea, hasta, que una parte de esa persona, se convierte, en un cadáver, maloliente (B /).
Pero, en los dos casos, posibles, la persona, deja de respirar, y deja de latirle, el corazón, aunque, con dos direcciones, completamente opuestas, entre si:
A / Una de ellas, que un sueño de esa persona, vulgar, y corriente, se vuelva, plenamente feliz, sin dolor alguno, de por medio, mientras, esa persona, se vuelve, un mineral, de dureza máxima, en un ovni piramidal, buscando incansable, a su dureza máxima (tetraedro perfecto).
B / Y la otra, que se convierta en los gases malolientes de un cadáver.