La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Experimentos, realizados, con pirámides.
Están basados, todos ellos, en un cierto aire, con la tendencia a convertirse, en un mineral, es decir, con un aire, implosivo, o en un aire, enfriado, en una cierta medida, más, o menos, grande…
Y por tanto, el enemigo principal, de todos los experimentos, realizados, con pirámides, es el aire explosionado, o el aire caliente, propio y exclusivo, de los hornos, y del Verano.
De manera, que las propiedades, anti pudrimiento, del aire piramidal, se hacen máximas, en el frío del invierno, y se hacen, mínimas, con el calor del verano.
De manera, que una pirámide, en invierno, si que puede evitar, que se pudra, un cadáver, y en cambio, esa misma pirámide, en plena canícula del verano, quizás, ya no pueda evitar, el que se pudra, ese cadáver.
De manera, que si los experimentos, con las pirámides, se realizan, en una casa, calentada, a tope, por medio, de una calefacción, central, pueden fracasar, perfectamente, todos ellos.
Y es aconsejable, asimismo, que el aire, contenido, dentro de las pirámides, en las que se cobijan, unos cadáveres, sea siempre, un aire, que se renueve, de continuo, es decir, es aconsejable, que no sea, nunca, un aire, constante, sin ventilación alguna.