La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Extraterrestres…¿Enemigos de la humanidad?
Absolutamente, todas las personas, que habitamos, el cosmos, desde hace, unos diez mil años, aproximadamente, hasta la actualidad, ya sea, como, los tripulantes de los ovnis, ya sea, como, los habitantes, de los interiores, de unos pocos planetas (Unos veinte, nada más), poseemos, nuestra, única, y verdadera casa, en el reino de los cielos, el cielo, y la eternidad, y por tanto, en el cosmos, solo estamos, todas, siempre, de paso.
Si algunas, de esas personas, actúan, de forma malvada, eso es debido, únicamente, a las influencias perniciosas, que ejercen, sobre ellas, los interiores, de esos veinte planetas, en una medida, más, o menos, grande.
Y por tanto, todas las personas, no influenciadas, por los interiores de esos planetas, de forma maligna, y que habitan, por tanto, dentro de sus ovnis, descansando siempre, en el sueño eterno del reino de los cielos, con toda seguridad, son unas personas, 100 % bondadosas.
Todas estas, personas, que habitan, en los ovnis, solo se alimentan, del sueño eterno, del reino de los cielos, nada más, y por tanto, estas personas, no tienen, ninguna necesidad, de ansiar, a los bienes, contenidos, dentro de los planetas, y por tanto, todas estas personas, aborrecen infinitamente, a todo el contenido interno, de esos planetas, porque saben perfectamente, esas personas, que, en los interiores de esos planetas, solo se pueden encontrar, un mal infinito, para ellas.
Progresivamente, y con el fin del mundo, todas las personas, que habitan, los interiores de esos planetas, tienen que tender, a dejar de habitarlos, y habitar, en su lugar, los interiores de los ovnis, donde esas personas, se limpiarán, de sus maldades planetarias, y se revestirán, de sus bondades infinitas celestiales.
Y por tanto, teniendo en cuenta, todo esto, carece, y carecerá, siempre, de sentido alguno, el que unas personas, extraterrestres, se dedicaran, alguna vez, a hacerles daño, a las personas, habitantes de esos veinte planetas.