La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Los faraones, divinizados, del antiguo, Egipto.
Los egipcios, eran, todos ellos, unos atlantes, cuerdos, aunque vivieran, transitoriamente, en la Atlántida terrestre, de manera, que todos ellos, se preparaban, para convertirse, finalmente, en unos cosmonautas de Dios, viajeros, libres, por toda la Creación, y con su única casa, permanente ya, en la eternidad.
Y convertirse, los egipcios, en estos cosmonautas, de Dios, lo denominaban, esos egipcios, como, convertirse, en dioses, y convertirse, en diosas.
Y por tanto, si un faraón egipcio, se convertía, en un cosmonauta de Dios, viajero, libre, por toda la Creación, ese faraón egipcio, pasaba a ser ya, un dios, para todo el pueblo egipcio, es decir, ese faraón, era divinizado, por todo el pueblo egipcio.
Y por tanto, en el antiguo Egipto, no existían, los cementerios humanos, porque, ninguna persona, poseía cadáver, ya que, todos los egipcios, eran salvados, por Dios, a los carros de fuego, y por tanto, todos los egipcios, se volvían invisibles, al final de su estancia, en el planeta Tierra, por ser abducidos, a los carros de fuego, nubes, o naves celestiales.
Y por tanto, las pirámides, eran, todo lo contrario, a unas tumbas, pues los egipcios, se cobijaban, dentro de ellas, precisamente, para no tener que morir, en el planeta Tierra, es decir, se cobijaban, dentro de ellas, para ser abducidos, finalmente, a los carros de fuego, nubes, o naves celestiales, y convertirse, todos ellos, tras volverse invisibles en el mundo, en unos cosmonautas de Dios, viajeros libres, por toda la Creación, que tenían su única casa, permanente, en la eternidad, y que si habitaban, en el planeta Tierra, de forma transitoria, lo hacían, en la Atlántida marítima.