La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Las personas, que habitan, la Atlántida, marítima.
Por medio, de sus abducciones, pueden habitar, transitoriamente, en unas colonias, situadas, dentro de las ciudades, de la Atlántida, terrestre, si así, lo desean, y por tanto, pueden confundirse, completamente, con los habitantes de la Atlántida, terrestre.
Y de esta manera, las personas, muertas, y resucitadas, que por tanto, habitan ahora, la Atlántida, marítima, pueden volver, de nuevo, a sus casas originales, en la Atlántida terrestre, que habitaban, cuando, estaban vivas, y presentarse, a sus familiares…
Y de esta manera, todas las personas, abducidas, pueden volver, de nuevo, a sus casas originales, de antes, de sus abducciones, y presentarse, a sus familiares…
Y de esta manera, los vivos, y todos los difuntos, potencialmente, pueden llevar, una misma vida eterna, común, a todos ellos, sin ninguna barrera, de por medio…
Y por tanto, de esta manera, la muerte, y la vida, no están separadas, entre sí, por ninguna barrera, que las separe…
Y todo esto, es lo que vino, a decir, s. Pablo, cuando, en sus epístolas, hablaba, del destino final, de los vivos, y los difuntos…
“Donde está, pues, muerte, tu victoria, pues tu aguijón, que es, el rechazo de la salvación, o pecado, ha sido, derrotado ya, por el poder de Jesucristo”
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