La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Los mandamientos de Jesucristo.
Todos los que cumplen, los mandamientos de Jesucristo, es imposible, que, después, dejen unos cadáveres suyos, en el planeta Tierra, o mundo, pudriéndose, en unas tumbas, porque, sencillamente, Jesucristo, el maestro, no dejó, ningún cadáver suyo, en ninguna tumba del mundo.
[Persona, que cumple, los mandamientos de Jesucristo, a la perfección] = [Persona, que carece de un cadáver, suyo, en el mundo, como, el mismo, Jesucristo]
[Persona, que no cumple, los mandamientos de Jesucristo] = [Persona, que, deja un cadáver suyo, en el mundo, o planeta Tierra]
¿En que consiste, pues, el mandamiento de Jesucristo?
Pues, en el amar a Dios, sobre todas las cosas, y en amar, al prójimo, como a uno mismo.
Pues, quien ama a Dios, sobre todas las cosas, viaja hacia ese Dios, al que ama, desde el mundo, completamente vivo, es decir, completamente entero, y en un carro de fuego, nube, nave celestial, u ovni, y por tanto, sin dejar, ningún resto cadavérico, suyo, en ese mundo, como hizo, el mismo, Jesucristo.
Y quien ama a su prójimo, como a sí mismo, le enseña, a su prójimo, a tener, el mismo destino final, que él mismo, es decir, un destino final, sin ningún cadáver alguno suyo, en el mundo.