La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Los mártires deseados por el Padre eterno.
Son aquellos, que terminan de completar el 100 % de sus redenciones, [R], de un tirón, es decir, sin tener que pasar sus vidas, por ninguna muerte terrena añadida, y que conquistan, por tanto, de una manera completamente justa, y de una vez, para siempre, su vida eterna, su eterna juventud, ó su libertad total de movimientos, dentro de toda la Creación (Todos los planetas del Cosmos).
¡¡¡Este es el tipo de martirio, completamente vivo, que deseaba para su Hijo, Jesucristo, el Padre Eterno, pero que, Jesucristo, su Hijo, lo permutó por la señal de Jonás (Su muerte y resurrección al tercer día), dada a los incrédulos en la Verdad (Fariseos), en contra de su voluntad, y después de habérselo suplicado con una gran intensidad, en la oración del Huerto de los olivos!!!
Es decir, la oración de Jesucristo, al Padre, en el Huerto de los olivos, fue la siguiente, de una forma aproximada:
Jesucristo, al Padre:
“Padre, permíteme morir, en la cruz, y resucitar al tercer día, en lugar de terminar de completar matemáticamente, de un tirón, el 100 % de la Redención, [R], completamente vivo, que es lo que Tú, me pides que haga, es decir, permíteme pues, darles la señal de Jonás, a los fariseos”.
Y al día siguiente, el Padre Eterno, de muy mala gana, es decir, con unas grandes señales de desaprobación completa, por su parte (Terremoto, tinieblas, resucitación de cadáveres, y abandono transitorio del Hijo, en la cruz), le concedió el Padre al Hijo, que se cumpliera su voluntad, y por tanto, el Hijo, murió en la cruz, y resucitó al tercer día (Señal de Jonás).
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Así pues, para el Padre Eterno, toda persona, que sufre, sea cual sea, la causa de ese sufrimiento, es una persona inmortal, ó poseedora de su eterna juventud, de una forma potencial.
¡¡¡Potencialidad cierta, que se hace una feliz realidad completa, cuando esa persona, termina por fin de completar matemáticamente, el 100 % de [R], por medio de su vida sufrida!!!
Y por tanto, todas las enfermedades, que padece una persona santa, que está dispuesta a terminar de completar el 100 % de su redención, [R], son curadas por el Padre Eterno,…
Y por tanto,…
¡¡¡No existe ninguna enfermedad mortal, para todas aquellas personas, que aman, el terminar de completar, el 100 % de sus redenciones, [R]!!!
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