La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Los mártires, y los salmos.
Jesucristo, significa, una cierta cantidad matemática de sufrimiento, [R], que les da, el derecho inalienable, a todas las personas, que lo cumplen, de alcanzar una vida eterna, que ya no conocer, jamás, al sufrimiento, o mal.
Y por tanto, cualquier persona, habitante del mundo, para verse ya, para siempre, libre de todo sufrimiento, se tiene que limitar, a sufrir, una cierta cantidad de sufrimiento, o mal, finita: [X]:
[X] = [[R] – [Lo que ha sufrido esa persona, previamente, en el mundo, a lo largo, de diez mil años]]
Y por tanto, todo martirio humano, jamás supera, a esa cantidad de sufrimiento, finita, [X], por medio, o gracias, a la ayuda, del poder de Dios.
Y los Salmos, son un libro, donde se narra, como las personas, amigas del Padre eterno, y ayudadas por ese Padre eterno, completan matemáticamente, el sufrimiento, [X], que les queda, por completar, en sus vidas terrenas, para verse, libres del sufrimiento, para siempre.
Y por tanto, todo el espíritu, del libro de los Salmos, se puede resumir, perfectamente, en los espíritus, de los argumentos, de los salmos, 71, y 91.
Persona + [[X] (Salmo, 71, o salmo, 91, o cualquier otro salmo)] = ¡¡¡Persona, libre del sufrimiento, para siempre!!!