La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Los microorganismos, y la inteligencia humana.
Solo existen, las ideas, de la inteligencia humana (Suma de todas las inteligencias humanas), nada más, unos entes, hechos solamente, de felicidad (Dios uno y trino)-infelicidad (Dios trino), y por tanto, unos entes, que no tienen, nada que ver, en absoluto, con ninguna idea espacial, ni infinitamente grande, ni grande, ni mediana, ni pequeña, ni infinitamente pequeña, ni puntual, tan siquiera, y por tanto, unos entes, que siempre tiene, el mismo tamaño, es decir…¡¡¡Ninguno!!!.
Pues bien, una bacteria, o un virus, existen, sí y solo sí, existen, en forma, de unas determinadas ideas, de la inteligencia humana, porque, si no es ese, el caso, tanto la bacteria, como los virus, no existen, en ningún lado.
El virus de la gripe, por ejemplo, existe, sí y solo sí, existe, en forma de una idea, de la inteligencia, de un bioquímico, testigo, por lo menos, porque, si no es, ese, el caso, el virus de la gripe, deja de existir, enteramente.
Virus de la gripe = Un cielo nocturno = Un carro de fuego = Un árbol olivo = Un león = Un rascacielos = Un ser querido = Una pieza musical = Una poesía de Espronceda = La obra filosófica de Kant = …. = Cualquier otro objeto físico =… Un sueño muy feliz = El Cielo = La Eternidad = ¡¡¡Unas ideas, de la inteligencia humana, totalmente iguales, en cuanto, a sus tamaños, es decir, unas ideas, que carecen, totalmente, de tamaño, todas ellas!!!
Y por tanto, el hablar, de un virus, o el hablar, de una bacteria, es, exactamente igual, que el hablar, de un paisaje cósmico, de un carácter explosivo, hecho, sin duda, de una materia, muy blanda, o con una gran tendencia, a convertirse, en gases, y fuego, sencillamente, porque, tanto la idea del virus, como la idea, de la bacteria, como la idea, acerca del paisaje cósmico, muy explosivo, o blando, son solamente, unas ideas más, de la inteligencia humana, sin ningún tamaño espacial, en sus hechuras, o configuraciones.
Es decir:
Idea acerca de un virus = Idea acerca de una bacteria = Idea acerca de un cadáver, o idea, acerca de una vida, no diamantina = Unas ideas, completamente iguales, en todos los sentidos, a todas las demás ideas, de la inteligencia humana = [{Implosión} – {Explosión} – {Desfase (x)} = [0]].
(x) = 1, 2, 3, 4, 5, ….
Y por tanto, es exactamente igual, el decir, que un virus, a generado, una gripe, que el decir, que la influencia explosiva, o el catalizador, de la química cuántica, de una sustancia, muy blanda, como por ejemplo, un animal, o un cadáver, de un gran tamaño espacial, ha generado, esa misma gripe, en una persona.
Es decir:
Virus = Cadáver = Idea negativa, o idea, explosiva = Elipse de una excentricidad, muy grande = Función de ondas.