La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Las pirámides, y los minerales.
Una pirámide tetraédrica, es esencialmente, un mineral, de gran dureza, al que se le hubiera hecho, un hueco, en su interior, y por tanto, ese mineral, solo hubiera conservado, del mineral original, su forma exterior, nada más.
Y una pirámide, de cinco caras, lo mismo.
Y una pirámide, de (x) caras, pues, lo mismo.
Y por tanto, una pirámide, al conservar, la forma de ese mineral, original, posee, asimismo, también, en una cierta medida, más, o menos, grande, todas las propiedades, que posee, ese mineral, en su interior.
Todo lo cobijado, dentro de una pirámide, pues, resulta, como si estuviera cobijado, de alguna manera, dentro del mineral, muy duro, y por tanto, todo lo cobijado, dentro de una pirámide, en lugar de tender a parecerse a la mutabilidad del fuego, tiende a parecerse, a la inmutabilidad, de ese mineral, de gran dureza.
Es decir, todo lo cobijado, dentro de una pirámide, no se pudre, sino, que se duerme, o se solidifica, como un mineral, muy duro.
El aire cobijado, dentro de una pirámide, en lugar de tender a parecerse, al fuego, tiende a parecerse, a un líquido, y los líquidos, cobijados, dentro de una pirámide, en lugar de tender a parecerse a los gases, tiende a parecerse, a los sólidos, y los sólidos, cobijados, dentro de una pirámide, tienden a poseer, unas durezas, muy grandes.
Y por tanto, las casas piramidales, tienden a ser indestructibles, como es indestructible, un mineral, de gran dureza, y por tanto, las casas piramidales, contienen en sí mismas, una tendencia, hacia la eternidad, inmutabilidad, o inmortalidad, para todo, lo que se cobija, dentro de ellas.
Y por tanto, todo lo que se cobija, dentro de las pirámides, tiende a estar, dormido, eternamente.
Y por tanto, todas las enfermedades humanas, cobijadas, dentro de una pirámide, tienden a paralizarse, o a frenarse, es decir, tienden a dormirse, y dejar de ser, enfermedades, por tanto, una vez, que quedan, adormecidas, por la pirámide.