La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Los primeros cristianos.
Fueron, los verdaderos discípulos, de Jesucristo….
Y se caracterizaron, todos ellos, porque, perseguían conscientemente, la vida eterna, de unos cosmonautas, de Dios, huidos del mundo, completamente vivos, es decir, sin ninguna muerte cadavérica, de por medio, y después, viajeros, libres, por toda la Creación, con su única casa, permanente, en la eternidad.
Pero, el número, de estos, verdaderos discípulos, de Jesucristo, o primeros cristianos, con el tiempo, fue menguando, y menguando, hasta desaparecer, por completo, estos verdaderos discípulos de Jesucristo, y por tanto, solo quedaron, en el mundo, unas personas, desconocedoras de la verdad, que ya no perseguían, el huir, del mundo, hacia una vida eterna de cosmonautas, sino, que solo perseguían, el enfermar, y el morir, en el planeta Tierra, como, Jesucristo, en la cruz, imitando, al profeta desobediente, Jonás.
Y por este motivo, la vida eterna de cosmonautas, que habían predicado, Jesucristo, o s. Pablo, por ejemplo, pues pasó, al olvido general, del mundo, entero, y ya, nadie, se acordó, de ella, aunque, aparentemente, sucediera en el mundo, que la persona, de Jesucristo, era, totalmente conocida, por todos.
Y aunque, la vida eterna, la siguieron alcanzando, muchas personas, anónimas, en todo el mundo, desapareciendo, de él, o volviéndose, invisibles en él, pues estos hechos, no fueron jamás, reconocidos, en el mundo, como, lo que eran, en realidad, sino, como brujería, diabólica, y por tanto, esta vida eterna de cosmonautas, fue ignorada, por el mundo, durante, los veinte siglos siguientes, a pesar, de que la persona de Jesucristo, fuera conocida, supuestamente, o aparentemente, en todo el mundo, por todos.