La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Los signos del Zodiaco.
Los cielos nocturnos, solo existen realmente, dentro de las mentes humanas, y existen, sí y solo sí, esas mentes humanas, tienden a carecer, casi totalmente, de la luz proveniente, de las estrellas, en combustión.
Y si esas mentes humanas, carecen totalmente de la luz proveniente de las estrellas, en combustión, entonces, las personas, en vez de visionar a los cielos nocturnos, ven su lugar, a un sueño eterno, plenamente feliz.
Y si esas mentes humanas, están iluminadas plenamente, por la luz de las estrellas, en combustión, en vez de visionar, a los cielos nocturnos, visionan, a los argumentos de sus vigilias atroces.
Es decir:
[Argumento de los sueños humanos] = [Argumento de los cielos nocturnos] = [Argumento de la vigilia atroz, humana] = [La misma Creación, pero visionada, bajo tres magnitudes de felicidad, diferentes, por las mentes humanas].
Y por tanto, sucede, que:
[Cualquier hecho de la vigilia humana, sea cual sea, ese hecho] = [Unos determinados puntos luminosos, y una determinada oscuridad, de los cielos nocturnos] = [Un determinado argumento del Sueño humano] = [Mente humana, ó inteligencia humana].
Ejemplos:
1º [La totalidad de la vida, en el mundo (Planeta Tierra), de una persona cualquiera] = [Unos determinados puntos luminosos, y una determinada oscuridad, de los cielos nocturnos] = [Un determinado argumento del Sueño humano] = [Mente humana, ó inteligencia humana].
2º [Una determinada sustancia química] = [Unos puntos determinados, y una determinada oscuridad, de los cielos nocturnos] = [Un determinado argumento, del sueño humano] = [Mente humana, ó inteligencia humana].
3º [La vida de un vegetal, ó la vida de un animal, cualquiera] = [Unos determinados puntos luminosos, y una determinada oscuridad, de los cielos nocturnos] = [Un determinado argumento del sueño humano] = [Mente humana, ó inteligencia humana].
4º [Un negocio, emprendido por una persona] = [Unos determinados puntos luminosos, y una determinada oscuridad, de los cielos nocturnos] = [Un determinado argumento del Sueño humano] = [Mente humana, ó inteligencia humana].
Etc., etc.
Y por tanto, absolutamente, todos los cielos nocturnos, con sus puntos luminosos, y su oscuridad, se pueden dividir artificialmente, en unas ciertas parcelas, ó unos ciertos signos del Zodiaco, de manera, que cada una de esas parcelas, contenga, las vidas totales, de un cierto número de personas, de todos los habitantes del mundo.
De manera, que por ejemplo, todas las personas, nacidas en el mundo, dentro de unas cierta fechas, del Calendario maya (El único Calendario verdadero, que contempla el fin del mundo, ó la llega final de los Carros de fuego, al Reino de los cielos), se reagrupen, bajo una cierta parcela ó signo del Zodiaco, establecida, en los cielos nocturnos.
Cada uno de estos signos del Zodiaco, puede representar potencialmente, también, de forma teórica (¿Por qué no...?), las vidas, de un determinado animal ó vegetal, y por tanto, es lógico, el denominarla, con el nombre de un determinado animal, ó con el nombre, de un determinado vegetal.
Ó con el nombre, de una sustancia, ya sólida, ya líquida, ya gaseosa (¿Por qué no...?).
Los cielos nocturnos pues, están hechos, de niveles discretos de felicidad, totalmente ajenos, a cualquier contenido espacial, grande, pequeño, ó mediano, hechos a su vez, de Partícula (Implosión – Explosión = 0), y de Onda (Implosión – Explosión = i. Seno @), y por ejemplo, la vida de una persona cualquiera, nacida en el mundo, se encuentra repartida, por absolutamente, todos los puntos luminosos (Ondas), y todas las oscuridades (Partícula), de esos cielos nocturnos, de manera que en todos los signos del Zodiaco, con sus puntos luminosos y su oscuridad, correspondiente, se encuentran repartidas, absolutamente, todas las personas, que viven en el mundo.