La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Los síntomas de cualquier enfermedad.
Se producen, en una persona, porque, la diferencia establecida, entre la fuerza de unión del diamante (Fuerza del sueño: Felicidad hacia la plena), de esa persona, y la fuerza de desunión, de los gases (Fuerza de la vigilia: Felicidad hacia la nula), de esa persona, alcanza, un cierto valor, o alcanza, un cierto desfase, que es diferente, para cada enfermedad, diferente.
Y por tanto, a cada tipo de enfermedad, se le puede asociar, una cierta elipse, con una cierta excentricidad, o desfase, diferente.
Cuanto, más grande, es la excentricidad de la elipse, de una enfermedad, mayor gravedad, posee, esa enfermedad, y por tanto, más dolorosos, son sus síntomas.

Enfermedad = Elipse = [{Líneas rojas} + {Líneas verdes}] = [{Partícula} + {Onda}] = [{Enfermedad sin síntomas} + {Síntomas de esa enfermedad}]
Y por este motivo, los síntomas de cualquier enfermedad, están regidos, por una función cíclica, de manera, que, esos síntomas, aparecen, durante, un cierto periodo de tiempo, y desaparecen, durante, otro periodo de tiempo, con una determinada, frecuencia, más, o menos, grande.
Y contra, más baja, sea la frecuencia, de la función de ondas, o elipse, de esa enfermedad, mayor, es el periodo de tiempo, de la aparición de los síntomas, de una enfermedad, y por tanto, mayor gravedad, posee, esa enfermedad, y por tanto, más dolorosa, resulta, esa enfermedad.