La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Los sueños platónicos.
Son, los sueños, de unas personas, que tienden a parecerse, a unos minerales, de dureza máxima (Sueño eterno, del reino de los cielos, el cielo, y la eternidad = Mineral de dureza máxima), y por tanto, son, los sueños, de unas personas, que están cobijados, dentro de unos sólidos, platónicos, que tienden a poseer, unas simetrías, perfectas.
Y por tanto, las camas, donde se concilian, esos sueños, platónicos, por parte, de las personas, deben de poseer, las formas geométricas, de unos sólidos, platónicos, que desean, alcanzar, unas simetrías, 100 %, perfectas (Esfera, tetraedro, cubo, icosaedro, dodecaedro, y octaedro).
Se trata, pues, de unos sueños, humanos, simétricos, ordenados, o que, están asistidos, de una cierta fuerza implosiva, extra, sobreañadida (Implosión, en forma, de una ausencia de fuerzas, o implosión, en forma, de unas fuerzas estáticas).
Todos los sueños, de los bebés, los niños, los adolescentes, los jóvenes, los adultos, y los ancianos, deberían de ser, unos sueños, platónicos, es decir, desde las cunas, de los bebés, a las camas, de los ancianos, deberían de tener, unas formas geométricas, platónicas.
Y el final, de la estancia en el planeta Tierra, o mundo, de cualquier persona, debería de consistir, en la conciliación, de un sueño platónico, dentro de un ovni platónico, que se confundiera finalmente, con el sueño eterno, del reino de los cielos, el cielo, y la eternidad, y cuyo despertar, a la vigilia, posterior, se debería de producir, potencialmente, en un ovni platónico, situado, en cualquier exterior, de cualquier planeta del cosmos.