La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Los verdaderos consejos, de Jesucristo, a todos los habitantes del mundo.
Son estos:
1º Estarán dos hombres, en cualquier lugar, del mundo, y uno de ellos, será arrebatado, a un carro de fuego, sin sufrir ninguna molestia, en este tránsito, y el otro no; estarán dos mujeres, y les sucederá, lo mismo, que los hombres.
2º Orad, porque, vuestra huida del mundo, a los carros de fuego, sin sufrir, ninguna molestia, se produzca, como lo planifiquéis, previamente, de antemano, es decir, se produzca, por ejemplo, ni en invierno, ni en día de reposo, en tal fecha, concreta y determinada, en la próxima primavera, etc., etc., etc.
3º Quién esté, en tal lugar, que no varíe de posición, pensando, que por ese motivo, va a huir del mundo, de mejor manera, o más rápidamente.
Es decir, Jesucristo, con estos tres consejos, enseñó, a todos los habitantes del mundo (Planeta Tierra), a huir, de ese mundo (Planeta Tierra), hacia los carros de fuego, nubes, u ovnis tetraédricos, sin tener que sufrir, ninguna molestia o mal, en este tránsito, para después, de esto, y por medio, de esos carros de fuego, nubes, u ovnis tetraédricos, poder viajar, libremente, por todo el Cosmos, el sueño eterno del Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad, y librar, de esa manera, sus vidas, de las muertes cadavéricas.
Y por tanto, Jesucristo, enseño, al mundo entero, que su final glorioso, iba a ser, completamente imparable, a partir, de la venida del Hijo del hombre, y que por tanto, la vida eterna humana, iba a vencer, completamente, a la muerte cadavérica humana, de una forma, también, imparable, a partir, de la venida del Hijo del hombre, y que por tanto, el planeta Tierra, se quedaría, finalmente, completamente vaciado, de toda presencia humana, ya viva, ya cadavérica, de una forma, totalmente imparable.