La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Los viajes, en los Carros de fuego, ó Nubes bíblicas, y sus respectivas velocidades fantasmales.
Los Carros de fuego, ó Nubes bíblicas, solo existen realmente, como tales objetos físicos, si están definidas astronómicamente, dentro de una ó varias mentes humanas, es decir, si están definidas, dentro de una ó varias mentes humanas, debidamente iluminadas, por medio de una cierta luz plasmática.
Y si no es ese el caso, los Carros de fuego, ó Nubes bíblicas, son solamente, siempre, unos determinados subconjuntos de emociones, contenidos en el conjunto general, de las emociones, del pensar general del Dios Trinidad, sobre la nada, naciendo, permaneciendo, y desapareciendo, siempre irrepetibles, entre sí, siempre regidas por las dos termodinámicas, la natural (+ T), y la inversa (- T), y siempre completamente ajenas, a la existencia de cualquier concepto espacial, grande, pequeño, ó mediano, en sus hechuras.
Y cuando existen, realmente, esos Carros de fuego, ó Nubes bíblicas, es decir, cuando están definidos astronómicamente, dentro de una mente humana, como tales objetos físicos, esos Carros de fuego, ó Nubes bíblicas, son, como unas grandes Pirámides volantes ó voladoras, que bien, pueden permanecer, en reposo, en algún lugar, cuando todas sus emociones, están regidas, por la Termodinámica inversa (- T), bien, pueden moverse, con una cierta velocidad fantasmal, más ó menos grande, de un lugar a otro, cuando sus emociones internas, están sometidas, a la Termodinámica natural (+ T), en una mayor, ó en una menor medida, bien, pueden desaparecer instantáneamente, de la mente, de la persona, que las está definiendo, astronómicamente, cuando todas sus emociones internas, varían ó se renuevan, completamente, ó bien, pueden aparecer, instantáneamente, en la mente, de otra persona, que las define astronómicamente, también, cuando todas sus emociones, varían ó se renuevan, internamente.
(+ T), de un Carro de fuego, ó Nube bíblica = Plasma ó Fuego = Generador responsable, de sus desplazamientos espaciales, de un lugar a otro, dentro de una mente humana, es decir, generador responsable, de su vigilia..
(- T), de un Carro de fuego, ó Nube bíblica = Su Máquina del tiempo, es decir, su Pirámide diamantina, buscando su geometría ideal = Generador responsable, de su quietud, reposo, ó ensoñación, más ó menos profunda, dentro de una mente humana.