La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Manipular el mal, y amar el mal.
Medir el mal, repartir, el mal, en raciones, en definitiva, manipular el mal, de una forma, inteligente, o sabia, no necesariamente, significa, el amar, a ese mal.
Ejemplo:
Un juez, cuando condena a un ladrón, a tres años, y un día, de pena, de prisión, pues eso, no significa, que ese juez, sea una persona, malvada, que ame el mal.
Y por tanto, que el Padre eterno, se dedique, desde hace diez mil años, a repartir, a todo el mal, o a toda influencia, en las personas, a toda influencia, en las personas, del interior tenebroso del planeta Tierra, a partes iguales, entre todas las personas, que lo sufren, a ese mal, para establecer, de esa manera, su final definitivo, o para establecer, su desaparición definitiva, de la vida humana, no significa, necesariamente, que el Padre eterno, sea un malvado, que ame, la existencia del mal, en la vida humana.
Así pues, la existencia de un Dios, redentor del mal, de todas las personas, que lo sufren, no significa, necesariamente, la existencia de un Dios, malvado, o la existencia de un Dios, que ame al mal, en las vidas de las personas.
Es decir, el Dios, de Job, el Dios, del Jesucristo, crucificado, o el Dios, de todas las personas mártires, no es, de ningún modo, un Dios, malvado, sino, que es, semejante, a un buen juez terrestre, que con sus sentencias justas, se dedica, única, y exclusivamente, a poner el punto final, definitivo, a toda la existencia del mal, en la vida humana.
Y por tanto, cuando, por ejemplo, Judas, entregó a Jesucristo, para que, Jesucristo, fuera crucificado, posteriormente, no traicionó a Jesucristo, de ningún modo, sino, que cumpliendo la voluntad del mismo Jesucristo, se convirtió, en el corredentor, del mundo, entero, del mal, pues, en la cruz, Jesucristo, estableció, una justicia, en forma de una cierta cantidad matemática de mal, [R], que sirve, para que, cualquier persona, habitante del mundo, que la completa, ponga, un punto final, definitivo, a toda su relación circunstancial, con el mal, para siempre, y de una manera justa.
Y por tanto, aunque, Judas, intentó suicidarse, posteriormente, el Padre eterno, se lo impidió, arrebatándolo, completamente vivo, al interior de un Carros de fuego, Nube, u ovni tetraédrico, donde, Judas, viajó al Cielo, es decir, donde, Judas, concilió, el sueño eterno, posteriormente.