La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Mi pacto personal con Dios.
Cada persona, que vive, en el mundo, puede establecer, un pacto, con Dios (Dios = Felicidad humana, máxima), es decir, puede establecer, el pacto, que esa persona, escoja, libremente, de ante mano, y que debe, de contener, obligadamente, ese pacto, a una determinada, redención sufrida, del mal, y a otra determinada, salvación, de la muerte cadavérica (Arrebato al Carro de fuego).
Pues bien, yo, también, tengo establecido, con Dios, mi propio pacto, particular, que es este:
Acepto, de parte de Dios, con toda mi paciencia, todos los sufrimientos, redentores, que Él, me quiera mandar (Cumplimiento de los salmos, y por tanto, cumplimiento del salmo, 91), pero, esperando, que Él, a su vez, me salve (Arrebate, al Carro de fuego = Salve), justo a la vez, que salve (Arrebate al Carro de fuego = salve), a mi madre anciana, y justo a la vez, que salve (Arrebate a los Carros de fuego = Salve), a otros familiares, mayores, más, pero, todo esto, sin que, en estas salvaciones conjuntas, tengamos, que pudrirnos (Enfermedad = Pudrimiento = Envejecimiento), nuestras personas, hasta, que llegue, el momento, preciso, en que se lleven a cabo, por fin, dichas salvaciones, de la muerte cadavérica (Arrebatamientos, a los Carros de fuego), conjuntas.
Y si estas salvaciones, conjuntas, que contiene, mi pacto, con Dios, se producen, este mismo año, 2012…
¡¡¡Mejor que mejor!!!