La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Nuestras naves, desde siempre.
Es decir, los carros de fuego, nubes, naves celestiales, u ovnis.
Pues, por medio, de ellas, vinimos las personas (Nuestros ancestros, los atlantes), al planeta Tierra, provenientes del Reino de los cielos, hace unos diez mil años, colonizándolo, posteriormente, a dicho planeta.
Y lógicamente, por medio, de esas mismas naves, debemos de abandonar, absolutamente, todas las personas, el planeta Tierra, por medio, del fin del mundo.
Sus hangares, en el planeta Tierra, se encuentran, y se han encontrado, siempre, desde hace diez mil años, en los fondos, de todos los océanos, del planeta Tierra, o la Atlántida, marítima.
Y han sido, millones de personas, habitantes del mundo, las que, a lo largo, de diez mil años, han sido, abducidas-arrebatadas-salvadas, a esos, carros de fuego, nubes, o naves celestiales, librando, de esa manera, sus vidas, de las muertes cadavéricas.
Y por tanto:
[Carros de fuego, nubes, naves celestiales, u ovnis] = [Propiedad exclusiva, de todas la personas, que, han habitado, habitan, y habitarán, el planeta Tierra, o mundo, hasta su final, desde la eternidad, y hasta, la eternidad]