La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Nuestros, carros de fuego, unas naves, de dureza variable.
Sí, los carros de fuego, nubes, o naves celestiales (Ovnis piramidales = Buscar internet), propiedades exclusivas, de todas las personas, que habitamos, el planeta Tierra, y en general, de todas las personas, que habitamos, actualmente, el cosmos, de forma, completamente transitoria, porque, por medio, de esas naves, nuestros ancestros, los atlantes, vinieron, desde el Reino de los cielos, al planeta Tierra, por primera vez, colonizándolo, posteriormente, por medio, de las casas piramidales.
Y porque, después, a lo largo, de diez mil años, de estancia humana, en el planeta Tierra, esas naves, nunca han dejado, jamás, de ser, nuestras, completamente, es decir, nunca han dejado de ser, una propiedad exclusiva, de todas las personas, que habitamos, o que hemos habitado, el mundo, o planeta Tierra…
Pues, millones de personas, habitantes del planeta Tierra, o mundo, han finalizado, sus estancias, en dicho, planeta Tierra, siendo arrebatadas, completamente vivas, por medio, del poder de Dios, a esas mismas naves, carros de fuego, o naves celestiales, volviéndose, por tanto, sus tripulantes….
Y porque, por medio, del fin del mundo, absolutamente, todas las personas, que habitamos, el planeta Tierra, ya vivas, ya muertas y resucitadas, volveremos a ser, los tripulantes, de esas naves, para siempre…
Pues bien, cada una, de nuestras naves, está configurada, por una determinada fuerza, que puede ser:
A / Una fuerza implosiva, que incrementa la felicidad, de las personas, si sucede, que:
[Fuerza implosiva, de la parte mineral, de la nave] > [Fuerza explosiva, de la parte gaseosa, y plasmática, de la nave].
B / Una fuerza explosiva, que disminuye, la felicidad, de las personas, si sucede, que:
[Fuerza implosiva, de la parte mineral, de la nave] < [Fuerza explosiva, de los gases, y el fuego, de la nave]
C / Una fuerza neutra, que mantiene, constante, la felicidad, de las personas, si sucede, que:
[Fuerza implosiva, de la parte mineral, de la nave] = [Fuerza explosiva, de los gases, y del fuego, de la nave].
Y estas naves, nuestras, al variarnos, la magnitud de nuestra felicidad, a las personas, de una forma, muy precisa, bien sea, hacia un máximo, por medio, de una fuerza implosiva (Nave endureciéndose), o bien sea, hacia un mínimo, por medio, de una fuerza explosiva (Nave reblandeciéndose), genera, que nuestros pensamientos, piense-visionen, a cualquier lugar de la Creación, que así, lo deseemos, libremente.
Y cuando, una de estas naves, nuestras, se reblandece, completamente, internamente, un cierto grado, o se endurece, completamente, internamente, otro cierto grado, se vuelve invisible, en el pensamiento, de la persona, que la pensaba-visionaba, porque, la idea, acerca de esa nave, desaparece, del pensamiento, de esa persona, observadora, o deja ya, de ser pensada, en forma de idea, por el pensamiento, de esa persona observadora, ya sea, generando, un gran ruido (Fuerza explosiva > Fuerza implosiva), ya sea, sin generar, ningún ruido (Fuerza explosiva < Fuerza implosiva).
Cuando, nuestras naves, se endurecen, internamente, hasta el máximo, conducen, a las personas, que las tripulan, hacia el Reino de los cielos, cielo, y la Eternidad (Padre) ([0]).
Y cuando, nuestras naves, se reblandecen, internamente, hasta el máximo, conducen, a las personas, que las tripulan, hacia una muerte, completamente segura.