La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Ofreced, vuestros cuerpos, a Dios, en forma de un sacrificio, santo, y vivo.
¿Qué significan, estas palabras, de S. Pablo?
Pues significan, que los verdaderos seguidores de Jesucristo, deben de prepararse, para llevar, en el futuro, unas vidas de cosmonautas, del Dios Trinidad, y por tanto, deben de ofrecer, sus cuerpos físicos, en un sacrificio (Sus redenciones), a Dios, completamente vivo, y santo…
Y por tanto, significan, estas palabras de S. Pablo, que los cuerpos físicos, de los seguidores de Jesucristo, son algo, completamente sagrado, inmortal, imperecedero, e incorruptible, que, por tanto, se deben de convertir, en el futuro, en unos gloriosos, Cuerpos de Cristo, completamente variables, en sus morfologías, viajeros por todo el Cosmos, hacia el Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad (Padre), por medio de los Carros de fuego, Nubes, o naves tetraédricas, donde dejarán de existir, completamente, por convertirse finalmente, en inteligencia sin contenido alguno.
Y por tanto, esta palabras de S. Pablo, significan, que las personas, no debemos de odiar, jamás, a ninguna parte, de nuestros cuerpos físicos, por ser templos potenciales de Dios.
Y por tanto, estas palabras de S. Pablo, significan, que las sexualidades de los cuerpos físicos humanos (Hombres-mujeres), son completamente sagradas, y por tanto, no se deben de odiar, o no se deben de considerar, como algo impuro, sino, más bien, se deben de considerar, como una obra de Dios.
Y por tanto, estas palabras de S. Pablo, significan también, que todas las muertes, de todos los cuerpos físicos humanos, son injustas, abominables, o pecadoras (Inteligencia de satanás).