La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Oración a Dios, por la eterna juventud humana.
La ancianidad humana, es una obra exclusiva, del planeta Tierra (Mundo o mal), influyendo perniciosamente, en las vidas eternas de cosmonautas, de las personas.
Es decir, la ancianidad humana, es una obra del diablo, y por tanto, es una obra, maligna, que Dios, tiene que hacer desaparecer, de su Creación, más pronto, o más tarde, para que solo exista, dentro de su Creación, la eterna juventud, de unos cosmonautas de Dios, hombres y mujeres, viajeros, libres, por toda la Creación, nada más, y por tanto, teniendo en consideración, a todo esto, esta es mi oración, a la omnipotencia del Padre eterno:
Padre eterno: “¡¡¡Que todas aquellas que esperan de ti, sus salvaciones de las muertes cadavéricas, en un momento dado, y cuando alcancen, una cierta edad, adulta (Y todo esto, aunque esas personas, puedan sufrir, enfermedades redentoras), estas personas, en lugar de tender a envejecer, más y más, tiendan a rejuvenecer, más y más, hasta sus dieciocho años, hasta que lleguen las horas, de sus salvaciones-arrebatos, a los carros de fuego, nubes, u ovnis piramidales, donde, estas personas, alcanzarán, de una forma definitiva, sus eternas juventudes, de nuevo!!!”