La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Orar a Dios, por la huida del mal, hacia el bien.
Es decir, orad a Dios, por la huida, del mundo, o planeta Tierra, hacia la vida eterna, de unos cosmonautas, de Dios, poseedores, de la eterna juventud, la eterna adolescencia, y la eterna niñez, completamente, libres, de cualquier defecto, o tara.
Jesucristo, hace dos mil años: “Orad a Dios, porque, vuestras huidas del mundo (Mal), a los carros de fuego, nubes, o naves celestiales (Bien), las realice, el poder de Dios, conforme vosotros, las planifiquéis, previamente, de antemano”.