La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Orar a Dios, por las personas, que sufren accidentes.
Si un accidente, de coche, de avión, de barco, etc., genera, personas fallecidas, es decir, genera, personas muertas, por causa, de que estas personas, fallecidas, habían rechazado, previamente, la compasión de Dios, que las salvaba, pues se le debe de orar a Dios, porque resucite, a esas personas fallecidas, cuanto antes, volviendo, por tanto, a sus cadáveres, invisibles, en el mundo, y por tanto, volviendo, a esas personas resucitadas, en Cristo, en los tripulantes, de los ovnis platónicos, o carros de fuego, viajeros, libres, por toda la Creación, por medio, de las conciliaciones, sucesivas, del sueño eterno, del reino de los cielos, el cielo, y la eternidad (¡¡¡Sus verdaderos, descansos eternos!!!).
Ahora bien, todos los sufrimientos, de esas personas accidentadas, NO HAN SIDO INÚTILES, de ningún modo, sino, que todos esos sufrimientos, han contabilizado, para la redención del mal, de esas personas, accidentadas, es decir, han contabilizado, para la liberación justa de todo mal, de esas personas accidentadas.