La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Ordenar, y desordenar.
Ordenar algo, es hacer, que, ese algo, se parezca, lo más posible, a un mineral, de dureza máxima, un sueño plenamente feliz, o un sólido, platónico, poseedor, de una simetría, perfecta.
Y desordenar, algo, es hacer, que, ese algo, se parezca, lo más posible, al fuego, de una estrella, en combustión.
Y por tanto, ordenar, a una persona, es el conferirle a esa persona, la vida eterna de un mineral.
Y por tanto, desordenar, a una persona, es hacer, que, esa persona, se parezca, a un cadáver, maloliente.
Es decir:
Persona + [La simetría o el orden, de los sólidos platónicos (Implosión)] = [Persona, más ordenada, persona, más simétrica, o persona, eternizada]
Persona + [El desorden, o la asimetría, de los gases, y del fuego (Explosión)] = [Persona, más desordenada, más asimétrica, o persona, más parecida, a un cadáver]