La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
¡¡¡Padre eterno, quiero ser inmortal, como Tú, eres inmortal!!!
Si una persona, le pide a Dios, semejante cosa, le pide a Dios, lo que, es más coherente, es decir, lo que es más natural, es decir, lo más armonioso, con su verdadera naturaleza, de persona.
Pues, la verdadera casa, de todas las personas, es la inmortalidad de nuestro Dios-Padre, aunque, transitoriamente, vivamos las personas, viajeras, nómadas, por toda la creación, y por tanto, a veces sometidas, a peligros de muerte, dentro de un planeta, como, el planeta tierra.
Así que, si una persona, le pide a Dios, su inmortalidad, el amor misericordioso, e infinito, de ese Dios, se la concederá, sin duda alguna, a esa persona, esa inmortalidad deseada, y por tanto, el poder de Dios, hará, que esa persona, se duerma, muy profundamente, en el diamante eterno, del reino de los cielos, el cielo, y la eternidad, hasta que, el cuerpo de esa persona, se vuelva invisible, en el mundo.
Y por tanto, esa persona, jamás se convertirá, después, en un cadáver, comido, por los gusanos, es decir, esa persona, será inmortal, como su Dios, es inmortal.