La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Pasar a la historia conocida del mundo.
Si una persona, desea pasar, a la historia conocida, del mundo, esa persona, debe de nacer, en el mundo, y esa persona, debe de morir, en ese mismo, mundo, al cabo, de unos ciertos años.
Y por tanto, son excasísimas, las excepciones, de unas personas, que, hayan abandonado el mundo, sin morirse, es decir, completamente vivas, salvadas por Dios, y después, esas personas, hayan podido pasar, a la historia conocida del mundo.
Y por tanto, Jesucristo, hace dos mil años, se encontró, ante este dilema:
Si quiero pasar, a la historia conocida del mundo, debo de morir, en ese mundo, de forma obligada, así, que, como, realmente, quiero, pasar, a la historia conocida del mundo, debo de morir, en ese mundo, primeramente, y resucitar, al tercer día, posteriormente, porque, el mundo, puede aceptar, tal vez, a una persona, muerta y resucitada, pero, ese mundo, nunca, podrá aceptar, a una persona, que, lo abandona, sin dejar, ningún cadáver, en él.