La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Perder, y perder, el tiempo, inútilmente…
Es decir, perseverar, perseverar, y perseverar, en una cosmología, hecha, de una misteriosa, materia física, hecha a su vez, de unas muy pequeñas, materias físicas, espacio, eterno, distancias, eternas, tamaños, eternos, dimensiones, eternas, objetos físicos, definidos, eternamente, sin ninguna noche, de por medio, totalmente ajena, a las ideas, del pensamiento humano, colectivo….
Porque, cuando vamos, en esta dirección, nos dirigimos, directamente, a un callejón, sin salida alguna, que no nos puede conducir, a algo, saludable, para el espíritu humano…
Porque, cuando, nos encaminamos, en esta dirección, nos encaminamos, directamente, a una vida humana, sin sueño alguno, totalmente enferma, o totalmente infeliz, completamente desastrosa, o calamitosa, en la que la razón espiritual, humana, sucumbe, o muere, sin remedio…