La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Perdidos, o extraviados, en el Cosmos.
¿Quiénes?
Millones de personas, hombres, y mujeres, ángeles cosmonautas, del Reino de los cielos.
¿Desde, cuándo?
Desde hace unos diez mil años terrestres, aproximadamente.
¿Dónde?
En el interior del planeta Tierra, o mundo, en el planeta Ummo, y en otros pocos planetas, más.
¿Por qué motivo?
Por causa, de una desinformación, acerca de la verdadera naturaleza, del planeta Tierra (Pecado original), inducida, por una sola persona, a otras muchas.
¿Hasta cuándo?
Hasta, que todos los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales, del Reino de los cielos, repartan equitativamente, o de una forma justa y armoniosa, a todos sus fuegos internos, entre todo el Diamante del Reino de los cielos, el cielo, y la Eternidad (Vidas oníricas, de esas personas, perdidas, o extraviadas, o Espíritus diamantinos, de esos mismos, Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales) (Redención plena), y por tanto, esos Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales, puedan conciliar, de nuevo, el Sueño eterno, del Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad, con todas las personas, a bordo.
Y por tanto, toda persona, que es salvada, o que es librada, de su muerte, por medio de su arrebatamiento, al interior de un Carro de fuego, Nube, u ovni piramidal, pasa, de vivir perdida, o extraviada, en el interior del Cosmos, a vivir, libre ya, de la desinformación de Satanás (Pecado original), completamente libre, dentro de toda la Creación, gracias a la Verdad.
Y por tanto,…
¿A qué se ha dedicado, solamente, el Padre eterno, desde hace diez mil años?
¡¡¡A salvar vidas humanas, de la muerte!!!
Y por tanto,…
¿A qué vino, Jesucristo, al mundo, hace diez mil años?
¡¡¡A lo mismo, que se había dedicado el Padre eterno, desde hacía ochenta siglos atrás!!!
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