La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Personas salvadas, y personas desaparecidas.
El Reino de los cielos, es decir, Jesucristo, pretende, que:
[Toda persona, desaparecida en el mundo] = [Persona salvada, en el mundo] = [Persona, abducida-tomada-arrebatada, al interior de un Carro de fuego, ó Nube diamantina, del Reino de los cielos]
¿Y que es preciso, para que esa ecuación, sea una feliz realidad, en el mundo?
¡¡¡Pues, que aquellas personas salvadas, es decir, aquellas personas abducidas-arrebatadas-tomadas-(Desaparecidas en el mundo), a los interiores de los Carros de fuego ó Nubes diamantinas, estén previamente, debidamente controladas, por otras personas responsables, en aquellos lugares, donde van a ser abducidas-arrebatadas-tomadas, de manera, que no haya lugar a dudas, de que esas desapariciones humanas, han sido realmente, unas salvaciones, de Jesucristo (Anunciadas en la Biblia, desde hace veinte siglos)!!!
Y por tanto, las salvaciones anunciadas por Jesucristo, comenzarán a darse, principalmente, en las ucis de los hospitales, en los hospitales, y en las residencias de ancianos, de todo el mundo,….
Y por tanto, los responsables, de los hospitales, y los responsables, de las residencias de ancianos, de todo el mundo, deben de estar evangelizados correctamente, para que cuando un enfermo, ó un anciano, siempre controlado debidamente, sea salvado-abducido-arrebatado-desaparecido, en su último día de estancia en el mundo, por medio de Jesucristo, y sus Carros de fuego ó Nubes diamantinas, esos responsables de esos hospitales, ó esos responsables, de esas residencias de ancianos, interpreten esa desaparición humana, de una forma correcta, y sin que haya lugar a dudas ó vacilaciones, respecto a que esa desaparición, la anunció Jesucristo ya, en los evangelios (S. Lucas, S. Marcos, y S. Mateo), y que por tanto, esa desaparición humana, no ha sido debida, a ningún rapto, ni a ninguna otra desgracia humana, parecida a esa.
Y después de esto, las abducciones-salvaciones-arrebatamientos, anunciadas por Jesucristo, se harán populares, entre todas aquellas personas, que estén evangelizadas correctamente, es decir, entre todas aquellas personas, que conozcan verdaderamente, los fundamentos ó bases de la salvación evangélica.
Y posteriormente, las abducciones-salvaciones-arrebatamientos, se harán populares, entre el resto de la sociedad terrena, simplemente, por contagio, ó imitación, de los ejemplos dados, por las personas, evangelizadas correctamente.
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