La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Personas, sin desfigurar, y personas, completamente desfiguradas.
Una persona, sin desfigurar, por el mal, es un cosmonauta de Dios, viajero, libre, por todo el cosmos, que tiene, su única casa, permanente, en su Dios-Padre, mismo, y que, cuando habita, en el cosmos, siempre, de forma transitoria, posee, un cuerpo físico, completamente variable, cuya forma, depende exclusivamente, del lugar del cosmos, que visita, dicho cosmonauta.
Y una persona, desfigurada, por el mal, es uno de esos cosmonautas de Dios, potencialmente, viajero, por todo el cosmos, pero aterrizado, en el interior tenebroso, de un planeta, como, el planeta Tierra, y que, por tanto, ya no recuerda, que es, en realidad, ese cosmonauta, viajero, por causa, de la locura, inevitable, que le ha generado, su aterrizaje en ese planeta, y convertido, tal vez, por tanto, en una persona, completamente salvaje, habitante de una selva, de África, o habitante, de una selva, del Amazonas.