La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Dioses, y diosas, y personas, pecadoras.
El mundo, está conformado, por dos clases, de personas, a saber:
A /Personas, dioses, y diosas, o personas, cosmonautas, del Dios Trinidad, en sus sanos juicios, que jamás, han conocido, sus muertes, y que jamás, pueden llegar a conocer, esas muertes cadavéricas (Personas justas)
B / Personas, sometidas a sus muertes, o personas cosmonautas, que a causa, del interior tenebroso del planeta Tierra, han perdido, sus juicios, y por tanto, personas, que prefieren morir, en el planeta Tierra, a vivir, viajeras, libres, e inmortales, por toda la Creación. Y por tanto, unas personas, que morirán, en el planeta Tierra, para resucitar, posteriormente, como, Jesucristo, hace dos mil años (personas pecadoras).
Las primeras personas, es decir, las personas, justas, jamás han tenido, una cierta edad, de unos (X) años, sino, que estas personas, han sido siempre, unas personas eternas, o unas personas, sin ningún principio, y sin ningún final, es decir, personas, como la Eternidad, el Padre, o la nada, [0].
¿Y se pueden distinguir, estas dos clases de personas, de alguna manera, en el mundo?
Pues, solo de una manera, mientras las personas, sin ningún principio, y sin ningún final (Clase A /) (personas justas), al final de sus estancias, en el mundo, no dejan, ningunos cadáveres suyos, en el mundo, pues, estas personas, se vuelven, invisibles, o desaparecen, del mundo, al ser raptadas, por Dios, completamente vivas, a las casas piramidales, las personas, de la clase, B / (personas pecadoras), es decir, las personas, con una edad, determinada, o edad finita, si que dejan, unos cadáveres suyos, en el mundo, tras morir, en dicho mundo.