La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Personas vivas, y personas, muertas, en vida.
En el mundo, pueden existir, dos clases, de personas, a saber:
1ª Personas, que han aceptado, sus salvaciones, o personas, vivas, poseedoras ya, por tanto, de sus vidas eternas, de unos cosmonautas, del Dios Trinidad, viajeros, libres, por toda la Creación.
Estas personas, se caracterizan, por volverse invisibles, o desaparecer, al final, de sus estancias, en el planeta Tierra.
Y refiriéndose, Jesucristo, a estas personas, afirmó: “No sufrirán jamás, ninguna molestia, es decir, no sufrirán, tan siquiera, ni ningún hambre de alimentos, ni ninguna sed de agua”
2ª Personas, que han rechazado, a sus salvaciones, y por tanto, personas, muertas, en vida, o personas, muertos-vivientes.
Y estas personas, al final de sus estancias en el planeta Tierra, dejarán transitoriamente, unos cadáveres suyos, hasta sus futuras, resurrecciones definitivas, de entre los muertos.
Y refiriéndose a estas personas, Jesucristo, afirmó, hace dos mil años: “Dejad, que los muertos, entierren, a sus muertos”