La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Pienso a mi cuerpo físico…
¡¡¡Luego existe, ese cuerpo físico, mío, con sus piernas, sus brazos, su tronco físico, etc., etc. …!!!
No pienso ya, a mi cuerpo físico,…
¡¡¡Luego no existe ya, ese cuerpo físico mío, y en este caso, ese cuerpo físico, es tan solo, un subconjunto de emociones, de la Mente del Dios Trinidad, totalmente imposibles, de poder dibujarse, en un papel, con un lápiz.
Así pues, las personas, ciegas de nacimiento, como no piensan, a sus propios, cuerpos físicos, para ellas, sus cuerpos físicos, no existen, en absoluto, y por tanto, esos cuerpos físicos, no se pueden convertir, en unos cadáveres, de ningún modo, para ellas, y por tanto, para las personas, ciegas de nacimiento, no existen sus muertes, jamás, en absoluto.
Es decir:
Pienso, a la materia física, y esa materia, existe, pero solamente, dentro de mi inteligencia, exclusivamente.
No pienso ya, a la materia física, y esa materia física, ya no existe, y por tanto, en ese caso, esa materia física, es tan solo, un determinado conjunto de emociones, de la Mente del Dios Trinidad, totalmente imposibles, de poderse dibujar, en un papel, con un lápiz.
Así pues:
Pensar = Existir
No pensar = No existir.
Pienso a mi muerte = Existe mi muerte
No pienso a mi muerte = No existe, esa muerte mía
Pienso en un gato = Existe ese gato
No pienso a ese gato = No existe ya, ese gato.
Pienso en el planeta Tierra = Existe ese planeta Tierra.
No pienso en el planeta Tierra = No existe ese planeta Tierra.
Etc., etc., etc.