La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Por el día y por la noche.
Como, cada persona, que vive, su correspondiente vigilia, en el interior del planeta Tierra, visiona por el día, dentro de su inteligencia, a una cierta, Creación iluminada, por la luz plasmática, cuando llega la noche, y falta ya, esa luz plasmática, iluminadora, para su inteligencia, visiona, también, dentro de su misma inteligencia, a su correspondiente, Creación, en forma de un cierto, cielo nocturno, particular, con su correspondiente frecuencia, para su componente ondulatorio (Puntos luminosos, diferentes), y cuando se duerme, su misma inteligencia, visiona también, a una cierta Creación, particular, en forma, del argumento, de un cierto sueño, concreto y determinado.
Y por tanto, para cada persona, diferente, existe siempre, un cierto, cielo nocturno, diferente, con su correspondiente frecuencia, diferente, y por tanto, con sus correspondientes, puntos luminosos, diferentes.
Y si esa persona, varía, el contenido de su vigilia, hacia una mayor felicidad, por medio del Tetraedro, su correspondiente cielo nocturno, incrementa su frecuencia, cambiando su color, hacia el color azul, y el correspondiente argumento, de su vida onírica, tienden a ser, más feliz.
Y si esa persona, varía, el contenido de su vigilia, hacia una menor felicidad, por medio del fuego, su correspondiente cielo nocturno, disminuye su frecuencia, cambiando su color, hacia el color rojo, y por tanto, su correspondiente vida onírica, se hace menos feliz.
Así, pues:
A cada persona, diferente…Un cielo nocturno, diferente (Diferente frecuencia, o diferente color)…Un argumento, para su vida onírica, diferente….
Y también:
Para cada día diferente, de una persona, diferente… Un cielo nocturno, diferente (Diferente frecuencia, o diferente color)…Un argumento, de su vida onírica, diferente…
Y por tanto, si una persona, es capaz de medir, la frecuencia de su cielo nocturno (Su color), es capaz, de averiguar, asimismo, también, el grado de felicidad, de su vigilia, y es capaz, de averiguar, asimismo, el grado de la felicidad, de su vida onírica.