La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Por el rejuvenecimiento del mundo.
Esta es mi oración, al Padre eterno: “Que, todos tus cosmonautas, perdidos, o extraviados, dentro de la cueva, del planeta Tierra, tiendan, de manera general, a rejuvenecer, hasta sus dieciocho años, en lugar de tender, hacia sus decrepitudes, o ancianidades, es decir, que sus tendencias nocturnas, u oníricas, a parecerse, al diamante, de dureza máxima, sea superior, a sus tendencias diurnas, a parecerse, al fuego, es decir, que tiendan, todos ellos, a parecerse, más y más, a los primeros atlantes, colonizadores, del planeta Tierra, por medio, de las casas piramidales, de hace unos diez mil años, que ninguno de ellos, superaba jamás, los dieciocho años, de edad”