La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Por la noche, cuando, no existe, la luz plasmática. El final de toda la materia física.
¿Qué piensa, entonces, el pensamiento humano, colectivo?
Pues, solamente, dos cosas, posibles, a saber:
A / Un cielo nocturno, con su oscuridad, y sus puntos luminosos, pero, carente total, de la existencia, de cualquier planeta, definido, en sus hechuras.
B / El argumento, de un sueño humano, más, o menos, feliz.
Es decir, que si el pensamiento humano, colectivo, no piensa ya, a la luz plasmática, en una cierta medida, es, totalmente imposible, también, el que, ese pensamiento humano, colectivo, piense, también, a un objeto físico, definido, y por tanto, es, totalmente imposible, también, el que ese pensamiento humano, colectivo, piense, a la idea, acerca de una distancia espacial, un tamaño espacial, una dimensión espacial, una velocidad espacial, una aceleración, etc., etc., etc.
Si el pensamiento humano, no piensa a la luz plasmática ya, pues entonces, sucede que:
1º Las personas, carecemos, totalmente, de cuerpos físicos.
2º Todos los minerales, todos los vegetales, y todos los animales, dejan de existir.
3º No existen, ni los aviones, ni los automóviles, ni los mares, ni los montes, ni el aire, ni los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales.
4º El planeta Tierra, o mundo, deja de existir, también, automáticamente.
5º No existen, ni las enfermedades, ni las muertes, de las personas, por dejar, de existir, los cuerpos físicos, humanos.