La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Oración a Dios, por una justicia definitiva.
Una persona, le debe de pedir a Dios, para que, ese Dios, sin abandonarla jamás, la haga justa, es decir, para que, ese Dios, la ajusticie, a esa persona, sin abandonarla jamás, de tal manera, que, después de soportar ese ajusticiamiento, obra de Dios, su felicidad futura, pueda oscilar, siempre, libremente, entre su máxima expresión, y una felicidad, mínima, completamente saludable, libre, por completo, por tanto, de tener que soportar, cualquier, tipo de dolor, o libre, por completo, de tener que padecer, cualquier tipo de infelicidad, para siempre.
Es decir, una persona, cualquiera, le debe de orar a Dios, de esta manera:
“Padre, deseo olvidarme, para siempre, o por toda la eternidad, de que, existe, potencialmente, el mal, dentro de tu Creación, es decir, Padre eterno, deseo, el vivir, para siempre, una vida eterna, 100 % placentera, que, por tanto, no vuelva a conocer, jamás, ningún, tipo de mal, por muy pequeño, que sea, ese mal, y por tanto, te ruego, Padre, que me ajusticies, sin abandonarme jamás, es decir, que, me mandes, todos los sufrimientos, necesarios, y suficientes, sin abandonarme jamás, para que, pueda lograr este objetivo mío, en un cierto espacio, de tiempo (X), de mi vida mundana, felizmente”.
Y Dios, encantado, amará a esa persona, infinitamente, y después, sin abandonarla jamás, a esa persona, la ajusticiará, a esa persona, como ajustició, por ejemplo, a Job, s. Pablo, o s. Pedro, etc., etc., etc., para que esa persona, logre su objetivo, felizmente, de verse, completamente libre, de todo mal, para siempre, en ese espacio de tiempo (X).